jueves, 22 de octubre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
Movie Time! - "Inglorious Basterds"

Título en español: Bastardos Sin Gloria
Director: Quentin Tarantino
Año: 2009
Escritor: Quentin Tarantino (guión e historia)
Protagonistas: Brad Pitt, Mélanie Laurent, Christoph Waltz
***** (Clásica!)
La temporada de películas a premiar ha comenzado oficialmente. Paradójicamente a pesar del título, ¡qué película tan gloriosa! Esto es de lo que el cine debe tratar: luz, color, música, ingenio... Quentin Trantino lleva su brillantez a límites desquiciantes, y manipula la historia a placer para construir una película de culto cuadro por cuadro. No podía esperarse menos. No es la obra de un historiador (eso está clarísimo), sino de un cineasta, y uno de los grandes. El guión es extraordinario, y transforma un tema que se creería gastado en algo totalmente nuevo. ¿Por qué ver una vez más un film sobre algo por todos conocido, cuado pueden utilizarse los hechos como mera referencia e inspiración? Es una pregunta viejísima, pero por primera vez alguien la plantea de la manera correcta.
Y el guión es sólo el principio: visualmente, el film es una maravilla. El manejo de los colores, la luz y las innumerables referencias de otras películas es simplemente fantástico. Secuencias, encuadres, tomas elaboradas... todo un trabajo minucioso que se convierte en festín visual para la audiencia. La violencia y la muerte no pueden ser retratadas de una manera más hermosa e implacable. No se trata de gore, es un deleite sangriento.

Las actuaciones están en perfecta sintonía con la intención del director: oscilan entre el drama y la caricatura hasta lograr un balance perfecto, y vuelven a nacer esos personajes icónicos a los que Tarantino nos tiene acostumbrados.
La banda sonora - otro de esos elementos determinantes en el cine de Tarantino - es colosal. Imposible imaginar el mismo film sin esa música.
Aún no sé si es exagerado decir que esta es la mejor película de Quentin Tarantino hasta ahora, porque el resto de su obra es igualmente brillante. Lo que no se pone en duda es que este film es uno de los mejores de este año, y con seguridad lo veré unas cuantas veces más. ¡Dejen de leer y vayan a verlo!
Movie time! - "Los Abrazos Rotos"
Director: Pedro AlmodóvarAño: 2009
Escritor: Pedro Almodóvar (guión e historia)
Protagonistas: Penélope Cruz, Lluís Homar, Blanca Portillo, José Luis Gómez
*** (se puede ver, pudo ser mejor)
Nadie puede decir que Pedro Almodóvar es un mal director. Sólo alguien que sabe lo que está haciendo es capaz de convertir un guión desastroso en una película digna de ser vista. Ese es, exactamente, el caso de este film. Unos personajes muy bien construídos -a veces, incluso, demasiado construídos para el peso que realmente llevan-, tejen una de esas historias excesivamente dramáticas que caracterizan a Almodóvar, con un guión bastante flojo, abundante en cursilería y en escenas innecesarias. Tal vez sea ese el problema: hay demasiadas escenas que, por su estructura, parecen ser mucho más cruciales de lo que terminan siendo, y cuando finalmente se hace necesario avanzar en la trama y dar explicación a todo lo que ha ocurrido, ya no hay tiempo. El resultado es una escena climática bastante mediocre y un final tan maravilloso como incoherente.
Sin embargo, tal como decía, la dirección es tan cuidadosa y concienzuda que la película no naufraga. Después de tantos y tantos años desarrollando un lenguaje visual tan propio, las expectativas siempre serán altas, y sin excepción Almodóvar las cubrirá. El film es visualmente extraordinario. Mención aparte merece la presentación de Penélope Cruz: ningún otro director logrará jamás hacerla ver tan bien. Ella es como un amasijo de barro que sólo Almodóvar sabe moldear a la perfección. Sorry, Woody, pero un Oscar no significa nada!
Live, from New York, it's The Wildman Show!
So... el satori que estaba esperando nunca llegó -pero era una cuestión de expectativas, no puedo acelerar la transición, ni siquiera "huyendo" a casa-. Sin embargo, como siempre, New York siempre está llena de pequeños descubrimientos y momentos mágicos que le dan a cada visita un sabor distinto y especial, y hoy quiero compartir algunos de esos descubrimientos -que funcionan además como tips para quienes buscan una experiencia un poco distinta a la del turista promedio sin salirse mucho del presupuesto-.
Para ver - The High Line: Un paseo vanguardista ubicado en el Meat Packing District, rodeado por el contraste visual de estructuras antiguas casi en ruinas y nuevas edificaciones de inspiación modernista. La belleza simple e impecable de este lugar es perfecta para tener algunos minutos de paz e inspiración contemplativa en medio del ritmo consabidamente frenético de la gran ciudad. Apenas se ha culminado una porción de esta suerte de parque, que promete convertirse en el lugar mas chic para ver y ser visto, pero no por ello se debe dejar de visitarlo (más bien, por el contrario, hay que aprovecharlo mientras es una joya relativamente desconocida).
Para cocinar - Las especias de Sanctuary T: Sanctuary T es otro restaurante, nada memorable, excepto por un detalle: tienen a la venta las especias que utilizan, unas maravillas en polvo hechas con té, sea verde, rojo, negro o blanco, que pueden llevarse a casa para experimentar un poco en la cocina y convertir cualquier comida en algo digno del mejor chef.
Para comprar - Hell's Kitchen Flea Market: Para los amantes de los tesorillos de segunda mano, el mercado de las pulgas de Hell's Kitchen debe ser el paraíso. Uno puede pasar horas y horas entre tarantines que ofrecen cualquier cosa: ropa, joyas, cristalería, juguetes, mobiliario, parafernalia militar... cualquier cosa. Incluso sin comprar nada, vale la pena meter la mano entre tanta cosa vieja y dejarse llevar imaginando la historia detrás de cada objeto.
La iluminación y otras masturbaciones mentales cruciales pueden esperar... o nutrirse de las experiencias nuevas. A fin de cuentas, de eso se trata todo: de ver, imaginar y absorber. De abandonarse sin temor y sin pudor para encontrar en la experimentación sensual el camino hacia el conocimiento propio.
lunes, 5 de octubre de 2009
De regreso
Ahí es cuando Rhett Butler viene a mi mente, y sus palabras a Scarlett O'Hara:
"You get your strength from this red earth of Tara. You're part of it, and it's part of you."
Y sin ninguna intención épica, me voy a adueñar de las palabras de Scarlett O'Hara:
"Tara! Home. I'll go home. And I'll think of some way to get him back. After all... tomorrow is another day"
... Con mi propio twist: "New York! Home. I'll go home. And I'll think of some way to get my indomitable spirit back. After all... tomorrow is another day".
jueves, 25 de junio de 2009
Del amor paterno

Muy a propósito del día del padre –aunque con algo de retraso—, en los últimos días me ha llamado la atención la manera que tienen los padres de referirse a sus hijos por estos lados. No sé si tenga algo que ver que en las últimas décadas los padres hayan estado más crecientemente involucrados en la crianza de los hijos de lo que estaban antes, o si sea sólo la distancia, esa inigualable potenciadora de la nostalgia. Lo cierto es que nunca había notado de manera tan contundente cuán profundo puede ser el sentimiento paterno.
Vale la pena aclarar que, por razones bastante obvias, en Bagdad estoy rodeado de hombres cuyo único común denominador es, además de trabajar para la misma organización, que están separados de sus seres queridos. De resto, y como sugería en mi post anterior, la heterogeneidad no puede ser mayor. Es por eso que se me ha hecho curioso que padres de culturas tan distintas, con valores, religiones, costumbres y esquemas de vida tan diversos, tengan los mismos gestos amorosos al referirse a sus hijos. Ningún otro sentimiento se compara, sólo el recuerdo de esos hijos que esperan en casa, invariablemente, les ilumina la mirada y elimina cualquier barrera de entendimiento posible. Hablar de los hijos dibuja sonrisas incluso en los rostros más endurecidos por las circunstancias, e incluso las inflexiones de la voz adquieren un tono distinto.

Quizás sólo estoy acostumbrado a ver ese tipo de gestos con mucha mayor vehemencia en una madre, y sólo ahora he afinado la percepción y puedo entender las sutilezas del discurso paterno… Sea como sea, siento que en estos días he aprendido bastante de la fuerza de ese vínculo, y evidentemente he extrañado intensamente a mi padre. Este repentino sentimiento me ha tomado por total sorpresa, y no me tomen a mal, a mi padre siempre lo he querido, pero creo que es apenas ahora que entiendo la magnitud del amor de un padre, y no puedo dejar de imaginármelo hablando de mí y de mi hermana con es mismo brillo en los ojos. Basta pensar en eso para disipar la duda que subyace, casi escondida, en una expresión como “espero que esté orgulloso de mí”, y convertirla en una certeza irrebatible: mi papá está orgulloso de mí, y yo lo estoy de él.
domingo, 14 de junio de 2009
The Wildman Show - Baghdad Edition
Lo bueno –
La mezcla de culturas: nunca hubiese imaginado las muchas similitudes entre la política de Uzbekistán y la venezolana, o lo cosmopolita que puede ser Madagascar, o que aprendería algunas frases en swahili directamente de un maasai. Esto es Babel, y vivirlo me hace sentir que nuestro entorno inmediato es más pequeño de lo que a veces creemos, y que todo aquello que nos molesta en él tiene la importancia que nosotros mismos le demos, ni más ni menos.
Lo malo –
La naturaleza inclemente: No puedo parar de preguntarme cómo es que la civilización comenzó por estos lados, porque el calor es tal que no puede uno explicarse quién se pudo poner tan creativo como para inventar un cuerno. Aparte, la arena omnipresente… en el suelo, en los muebles, en el aire, en la piel… No es por ser quejón, pero a ratos pienso que en realidad la naturaleza es simplemente inmisericorde en este rincón del mundo.
Lo feo –
La tristeza y la impotencia: Bagdad como ciudad debió ser muy hermosa hasta hace muy poco. A pesar de enclavarse en el entorno más árido imaginable, en su arquitectura se hace notorio un desarrollo estético nada despreciable. Encontrar tal belleza convertida en ruinas a causa de una guerra inexplicable es lamentable. Por otro lado, observar la ligereza y la impudicia con las cuales se manejan los recursos en estos lares simplemente da rabia. En medio de una crisis económica desastrosa, esta gente (y todos sabemos de quiénes hablo) sigue derrochando dinero e ignorancia a manos llenas, como si aun no se dieran cuenta de la magnitud del problema en que están metidos, ni de la importancia de la responsabilidad individual en este entuerto. El mundo se puede estar cayendo, y estos andan preocupados porque no hay opciones “kosher” para almorzar, o porque "los muebles son muy feos, volvamos a cambiarlos y botemos los que hay"… El mundo que termine de caerse, o que se adapte a nosotros, mmm'kay?.
Lo entretenido –
Las tonterías que me divierten: una lata de refresco “de las viejas”, o cualquier producto con el nombre en alfabeto árabe. Un libro que se lee al revés. El cántico que sale de los altoparlantes de una mezquita cercana los viernes por la tarde. Cosas sencillas que me arrancan una risita tonta o una expresión de asombro, que me hacen gracia o me remontan a memorias olvidadas… ¡y que ponen de manifiesto que en el fondo soy sólo un niño grande!
Lo que se extraña –
La naturaleza verde y salvaje de Caracas: Sí, se extraña a la familia, a los amigos, y el aliento de quien uno ama, pero bastó ver una fotografía del Ávila, verde, majestuoso, salvaje y fértil, para darme cuenta de que no sólo se extraña a la gente. ¿Estoy demasiado insistente con el tema de la arena? Me hace falta el color…
Lo que se aprende –
No, no puedo resumir esto en un parrafito. En un tiempo muy breve, es mucho lo adquirido, comenzando por el descubrimiento de características personales que ni siquiera sabía que existían, que han despertado y han tomado el control de manera abrumadora. Es injusto que trate de resumirlo… Lo que aprendo me lo quedo, y quienes me conocen profundamente lo irán descubriendo poquito a poco. Por lo pronto, la mueca de terror contenido que algunos vieron cuando me venía ha sido sustituida por la sonrisa de quien sabe que, no matter what, todo va a estar bien.
domingo, 31 de mayo de 2009
El Miedo
El problema empieza cuando los temores no sólo influyen en la percepción que los demás tienen de mí, y empiezan a mellar mi percepción de mí mismo. Y es que ya me he cansado de renunciar a mis sueños (aunque suene novelesco), porque simplemente no me atrevo a dar los pasos necesarios para alcanzarlos.
Es por ello que puedo decir con absoluto conocimiento de causa que una de las razones que más peso tienen para decidirme a emprender esta aventra es, precisamente, el miedo. El miedo a seguir negándome a conocer lo desconocido. El miedo a seguir paralizado. El miedo que debo vencer.

martes, 26 de mayo de 2009
Movie time! - "Le scaphandre et le papillon"

Título en español: La escafandra y la mariposa
Director: Julian Schnabel
Año: 2007
Escritor: Jean-Dominique Bauby (historia) y Ronald Harwood (guión)
Protagonistas: Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner
**** (Hay que verla!)
Comentar este film sin lanzarse en un viaje introspectivo es virtualmente imposible. Es ese tipo de película. Evidentemente, para cada quién las implicaciones serán distintas, y cada quién lo tomará desde su propio y muy particular punto de vista. Eso es de perogrullo, pero vale la pena hacer la aclaratoria porque no quisiera guiar la percepción de nadie en una dirección errónea. Lo cierto es que, tras haber visto esta maravilla de film, no pude evitar sentirme una persona inmensamente afortunada, mas no por la razón que pudiese resultar obvia - que tengo buena salud, lo cual también es inmensamente importante y agradezco -. Muchos salieron de la sala tristes y apesadumbrados, porque el tema toca ciertas teclas sensibles y lo hace muy bien. Pero muy por el contrario, a mi me embargó una abrumadora sensación de felicidad. Y sé que puede sonar cursi, pero dejar la sala caminando al lado de alguien que llena cada resquicio de mi corazón nunca pareció más importante. Que quede claro: no es mi intención restregarle mi regocijo a nadie en la cara, pero encontrar a la persona perfecta y darse permiso de dar y recibir amor a manos llenas no puede ser otra cosa sino un motivo de gratitud, de optimismo, y sí, de abrumadora felicidad. En el tema de relaciones, ya es difcil encontrar a alguien a quien uno pueda mirar a los ojos y, sin mediar palabras, saber con certeza que estará ahí incluso en las circunstancias más adversas. Y si a esa dificultad sumamos las innumerables limitaciones autoimpuestas (porque, si a ver vamos, cada quien es responsable de sus propias decisiones... "nous sommes seuls, sans excuses"), sólo podemos concluir que amar y ser amado en plena libertad es poco menos que un milagro.
Uy, qué enamorado que estoy!!
Más allá de un tema extremadamente duro, que invita de entrada a la reflexión, este film es una obra maestra de guión y dirección. En ese sentido, cuenta con planteamientos tan contundentes y creativos como amerita el material, y haber logrado que de una situación tan dolorosa emerja una sensación de gratitud con la vida tal como la que he descrito, tiene un mérito nada despreciable.
La vida es una oportunidad maravillosa, y como tal hay que aprovecharla. Hay que ir a ver esta película, hay que vivir a plenitud, hay que amar sin restricciones!
domingo, 17 de mayo de 2009
Movie time! - Paris, je t'aime

Título en español: Paris, yo te amo
Director: Varios
Año: 2006
Escritor: Varios
Protagonistas: Muuuuchos y muy buenos
*** (se puede ver, pudo ser mejor)
Esta es una de esas películas de retazos, donde muchas historias confluyen con poco, o nada en común. Lo que hace especial a ésta es que cada retazo es como un corto, con director, escritores y cast propios. La ficha de directores y escritores es extensa y rica: desde los hermanos Coen hasta Gus Van Sant, pasando por Isabel Coixet, Alfonso Cuarón e incluso Wes Craven. El cast no es menos deslumbrante, y parece más bien la alfombra roja de un festival de Cannes: Fanny Ardant, Juliette Binoche, Gerard Depardieu, Catalina Sandino Moreno (con una actuación tan breve como contundente), Gena Rowlands, Natalie Portman (siempre una de mis preferidas), Bob Hoskins, y un largo e igual de brillante etcétera.
Con semejantes créditos, se podría esperar que el resultado fuese bien un clásico, o un desastre colosal. Infortunadamente, está lejos de ser un clásico, pero por suerte tampoco fracasa estrepitosamente. El producto es, en cambio, una serie de sketches breves, algunos inteligentes, algunos entretenidos, algunos abrumadoramente aburridos, todos interesantes. No se resiente la falta de coherencia, y en términos generales la disfruté. En estos tiempos de re-makes, secuelas, precuelas y demás repeticiones, revisitar la idea del cadáver exquisito puede ser una propuesta atractiva, y no hay mejor lugar que París para emprender la jornada. Es muy probable que este film sea uno de esos que madura en la memoria, y tal vez me encuentre en unos días recomendándolo con vehemencia. Por lo pronto, creo que pudo ser mejor con una edición más implacable: algunas piezas simplemente no tenían cabida, resultaban anticlimáticas, y terminaron siendo relleno sin sustancia.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Movie time! - L'ex-femme de ma vie

jueves, 30 de abril de 2009
¡Señor, dame paciencia!
Por supuesto, escuchar esa frase era para mí un anuncio de apocalipsis por venir, pero por razones que mi madre jamás hubiese imaginado. Y es que la pobre partía de tres premisas fundamentalmente erróneas: 1) que yo entendería que el fulano "Señor" no era otro sino Dios; 2) que yo sabía lo que significaba la palabra "paciencia"; y 3) que yo interpretaría que toda esa frase hecha significaba que me estaba "portando mal".
Se preguntarán todos qué era lo que pasaba por mi cabecita cuando escuchaba aquella sentencia/petición. Pues fíjense que tenía yo una imaginación maravillosa, e interpretaba todo aquello que no entendía con mucha lógica. ¿Paciencia? Ni idea de cómo sería aquello, pero por su connotación, debía ser algo que le diera energía a mami, y por ende debía venir en barrilitos similares a la espinaca de Popeye. ¿Y dónde guardaba mi mami los barrilitos de paciencia, si yo jamás los había visto? Lógicamente, en la "zona prohibida", ¿recuerdan? Obvio, igual que las espinacas, la paciencia era un recurso que se agotaba, y mi madre debía llamar al "Señor" que, cual vendedor Electrolux, iba de puerta en puerta repartiendo los barrilitos (y era evidente que el repartidor debía vivir en el piso de arriba, por ello la mirada de mi madre hacia el techo).
Entonces, ¿cómo es que de aquella cantidad de maquinaciones de indiscutible lógica, pero absolutamente incorrectas, salía mi muy correcta conclusión de que algo andaba mal conmigo? Simple: aquella frase era, para mí, una acusación, y terminaba yo asustado pensando que de alguna manera se me culpaba de haberme gastado la paciencia de mami, que estaba guardada en un sitio para mí vedado. Ese sentimiento de estar siendo injustamente juzgado era suficiente para cambiar mi comportamiento. Al fin y al cabo, si pasaba inadvertido, nadie pensaría que un nené tan tranquilito pudiese haber violado regla alguna.Sin pretender reducir mi educación infantil a un compendio de frases hechas (¡sé que mi mami lo hizo mucho mejor!), de algun modo u otro la disciplina funcionó. En algún punto del camino, supongo, comencé a entender, a llenar las palabras de significados correctos, y ciertamente no creo haber resultado tan mal hijo.
Aunque la analogía pueda parecer un poco extraña, toda esta historia me ha ayudado un poco a asumir mi falta de comprensión sobre el fenómeno político venezolano. Y quiero dejar claro que me he jurado mil veces dejar de hablar e incluso de pensar en estos asuntos, pero en este país lo que llueve es política, y tarde o temprano termina permeando hasta el mínimo resquicio.
Pues bien, se me ha dado por pensar que mi entendimiento jamás podrá asir por completo mucho de este fenómeno político por la simple razón de que, al igual que mi madre en aquellos años, estoy partiendo de tres premisas erróneas: 1) que esa "mayoría" que sigue conforme con todo el lodo que ha arrastrado el río durante los últimos diez años entiende verdaderamente lo que significa "democracia"; 2) que este país está listo para vivir en un régimen de libertades, porque su educación cívica así lo permite; y 3) que esa "mayoría" a la que me refiero comprende las consecuencias de sus acciones y elecciones en toda su magnitud.
De cualquier modo, sin importar cuán consciente esté de mi error en las premisas, me niego a apegarme a una suerte de fatalismo neo-positivista a lo Vallenilla Lanz. Me rehúso a creer en "gendarmes necesarios" y caudilluelos de pacotilla. No puedo dejar de hacer la analogía con mi madre, que eventualmente entendió que no podía vigilarme permanentemente para mantenerme alejado de ciertas cosas, y debió confiar en mi propia capacidad para reconocer ciertos peligros.
Es por eso que me empeño en pensar que la falta de orden, responsabilidad personal y conciencia cívica que históricamente han caracterizado a este país no son elementos determinantes e inmutables. El cambio de conciencia puede demorar años, décadas, siglos, del mismo modo que yo tardé en aprender muchas lecciones de mi madre. Después de todo, este país es tan joven --en materia de formación cívica-- como era yo en aquellos años.
Como Renny Ottolina, me empeño en creer en la posibilidad de que un "Buen Ciudadano" resultará de toda esta vorágine, y del mismo modo que eventualmente aprendí el significado de las frases de mi madre, este pueblo noble aprenderá a ser responsable de su destino. Y así como mi madre jamás dudó que sus lecciones calarían, yo no pierdo la fe en Venezuela y en su gente, y le doy la razón a Renny cuando mencionó que "El país es medible: la patria es del tamaño del corazón de quien la quiere".
miércoles, 29 de abril de 2009
Movie time! - "Arráncame la Vida"

Director: Roberto Sneider
Año: 2008
Escritores: Ángeles Mastretta (historia) y Roberto Sneider (guión)
Protagonistas: Ana Claudia Talancón, Daniel Giménez Cacho, José María de Tavira
**** (Hay que verla!)
Este film es un extraordinario y doloroso retrato dramatizado de la historia de América Latina. México no es más que un escenario, y los caracteres no son más que reproducciones fieles de tantos y tantos personajes que han llenado nuestros libros de historia de tinta y sangre. No es extraño que, concentrados como a veces estamos en nuestros problemas locales, quienes vivimos en estos países a veces olvidemos que compartimos un legado común que casi parece formar parte de nuestro código genético. Particularmente punzante en nuestros días la idea de que esta historia es cíclica y estamos condenados a repetir nuestro pasado ad infinitum.
Dejando a un lado las consideraciones históricas, los valores de producción igualmente merecen aplausos: un trabajo notablemente esmerado en fotografía, edición, maquillaje y vestuario, sumado a una banda sonora impecable y a unas actuaciones para saborear con calma y deleite. Ciertamente, no debería esperarse menos de un film que lleva el epíteto de “más costoso de la historia cinematográfica mexicana”, pero es una realidad innegable que el presupuesto no siempre (y más bien rara vez) es directamente proporcional al buen gusto.
Altamente recomendable.
martes, 17 de marzo de 2009
lunes, 16 de marzo de 2009
"Du sublime au ridicule il n'y a qu'un pas", o el quid de este show
Es entonces cuando la respuesta vino a mi, casi como una iluminación, un inesperado satori en medio de la noche, y comprendí incluso el por qué (o, más bien, el para qué) de este blog.
Existe una pregunta que siempre me ha perseguido a lo largo de mi vida, y que una lejana (pero muy vívidamente recordada) conversación con mi querida amiga Ana Elizabeth me ayudó a esbozar en mi mente hace ya varios años: ¿Por qué el mundo espiritual y el mundo material deben estar divorciados? Tal parece que una educación religiosa (y esto es tan cierto para los católicos como para la mayoría de las religiones) tiene el fin primordial de convencernos de que ser profundamente espiritual se opone de manera diametral a una vida terrenal relajada y concupiscente. Con el perdón de quienes aun lo creen así, si de algo me ha servido mi corta vida ha sido para aprender que ese principio es falso... ¡y vaya que he derramado unas cuantas lágrimas para comprenderlo!Pues bien, no pretendo ahondar demasiado en el tema, suponiendo que en el futuro podré hacerlo a mis anchas. Baste decir que, en medio de mis permanentes reflexiones sobre la naturaleza de la vida, y de las estrechas relaciones entre lo material y lo espiritual, he terminado por pensar que las cosas son mucho más simples de lo que la mayoría quiere hacernos creer. Tienen que serlo.
¿Por qué vivir la vida tan en serio? Al final, la vida se trata de aprovechar cada experiencia para adquirir herramientas y luego usarlas, mas no hay por qué hacerlo de manera severa. Es cuestión de cómo uno se aproxima al hecho vivencial. En lo personal, no me tomo a mí mismo tan en serio, o por lo menos estoy en el perenne intento de hacerme la vida más sencilla. Tengo derecho de ser tonto a ratos, o frívolo, o irrelevante. A fin de cuentas, la frivolidad es, también, una forma válida de elaboración intelectual.
Entonces, ¿para qué el bendito blog? Simple: para compartir ese derecho inalienable de trivializar lo profundo y de profundizar en lo trivial, y para buscar a través de este tipo de reflexiones esos mensajes simples y positivos que nos ayudan a llevar la vida de una forma más relajada. Al fin y al cabo, nada es más efímero que esta vida seriesísima, y ya el ambiente es suficientemente hostil como para que también nosotros saquemos el látigo y nos sigamos autoflagelando, buscando más complicaciones de las que ya tenemos.
Es por eso que aquí se vale ser superficial, sobre-analítico, despreocupado o quisquilloso. Aquí se vale un comentario de cine (¡de esos esperen bastantes!), o una reflexión trascendental. Aquí se vale la opinión desinformada, o la erudición extrema y heavy metal (bueno... tampoco tanto). En fin... ¡este es mi blog, carajo, y se vale toda vaina!








